viernes, 3 de octubre de 2014

Ensalada de rúcula y canónigos con granada, albaricoque y almendras



Llegó de Oriente Próximo, pero es como si nos hubiera pertenecido siempre.
Me encanta ver las ramas de los granados a punto de ceder por el peso de los frutos asomando detrás de la tapia en cualquier callejuela perdida da igual el del que estemos hablando en Mallorca.
Hay a quien le gusta comer sus granos espolvoreados con azúcar sin más o quien hace de ellas una salsa para acompañar las carnes… no importa la elección, la espectacular paleta de colores que ofrece me encanta.


En la receta de hoy he utilizado la granada como un ingrediente más de la ensalada, pero he de decir que he llegado a integrar los granos en una pasta con falsa carbonara –sí la de la nata y bacon… ¿tiene nombre?- y ha sido todo un descubrimiento.



Además de la granada, –Papá no me odies, intentaré postear algo con mucho chocolate y nada de frutas pronto- he añadido unos albaricoques secos que fueron un verdadero capricho, pequeñitos, de textura nada chiclosa, con su puntito ácido, locales -de Porreres- y por los que mereció la pena pagar los más de 3 euros de diferencia que había con los de no se sabe dónde.



Para 4 personas
40g de almendras peladas
15g albaricoque
2 cucharada de Grana Padano molido (u otro queso muy curado)
½ granada
100g de canónigos y rúcula
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre balsámico
Sal

Lavamos y ponemos en remojo la rúcula y los canónigos para que estén bien crujientes.
Preparamos un trozo de papel de horno junto a la cocina para enfriar las almendras una vez tostadas.
Ponemos una sartén al fuego. Cuando esté bien caliente, bajamos el fuego al mínimo y echamos las almendras. Cuando empiecen a estar tostadas, espolvoreamos con el queso y removemos sin parar y procurando que las almendras no se peguen entre ellas. Cuando se haya fundido del todo el queso y veamos que ha impregnado las almendras, apagamos el fuego y e inmediatamente las colocamos sobre el papel de horno separándolas. Dejamos enfriar.
Desgranamos la granada dándole golpes secos en la parte exterior con el reverso de una cuchara.
Cortamos los albaricoques a tiras.
Escurrimos muy bien las ensaladas y las disponemos en la ensaladera con los granos de granada, las almendras y el albaricoque.
Aliñamos con aceite de oliva virgen extra, vinagre balsámico y sal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

¡Gracias por visitar Un hervor!