viernes, 2 de mayo de 2014

Merengue con fresas y chocolate


 
Ya estamos en plena temporada de fresas y de chascos, claro. Fresones como patatones insípidos están a la orden del día, sólo una intensa cura de horas en zumo de naranja o vinagre y azúcar los dota de algo de dignidad.
Para evitarlo, nada como el producto de proximidad. Que hay que esperar un poco más, pues se espera. Que vale la pena, no sólo al paladar también a los ojos.
Precisamente fue ese rojo casi carmesí lo que me llamo la atención sobre unas fresas (no fresones) que resultaron que eran de aquí mismo, de Mallorca, y que iban a un precio que ni me lo creía: menos de 2€ el kilo. Aunque estaban bien maduritas al comprarlas, no acabó ninguna en la basura pasados unos días. No digo más.
Este dulce es el típico para sacarse de la manga ante circunstancias: tienes unas claras en la nevera, unas fresitas y crema de chocolate o similar… et voilà, o como digo yo: pim, pam, pum…  bocadillo de atún.



Por la despensa ronda un bote de crema de moca con trocitos de café que, como tal me parecía demasiado fuerte y densa, así que cuando estaba en proceso creativo de estos merengues no me lo pensé dos veces a la hora de convertirla también en salsa, así que ¡sin miedo!

Para 8 merengues

Para el merengue

100g de claras (unas 5 claras)
90g de azúcar blanquilla
90g de azúcar glas

Precalentamos el horno a 90°
Sobre un papel de horno, dibujamos con ayuda de un aro de emplatar unos círculos que nos servirán de guía para hacer los discos de merengue, yo utilicé uno de 8cm, que me dio justo para hacer las cuatro parejas que necesité para el postre. No conviene hacerlos muy juntos porque se expanden un poco, así que mejor no tentar a la suerte.
Colocamos el papel del revés, es decir con la parte sobre la que hemos pintado sobre la bandeja de horno.
Batimos las claras con el azúcar blanquilla hasta que los surcos que dejan las varillas al batir queden bien marcados o se formen picos al extraer la batidora. A continuación, añadiremos el azúcar glas y continuaremos batiendo enérgicamente otros 8 minutos.
Disponemos el merengue en una manga pastelera con una boquilla lisa, de 1 cm aproximadamente. A mi me ayuda colocar la manga en un vaso extra alto (de los de cerveza belga), pero una jarra también es una opción, arremangándola sobre el borde para que quede sujeta.
Rellenamos los círculos que hemos dibujado formando una espiral de exterior a interior con un trazo grueso, procurando no dejar huecos.
Horneamos durante unos 15-20 minutos.
En caso de que no consigamos que el horno esté por debajo de los 100°, podemos dejar abierta la puerta unos centímetros durante la cocción, ya que lo importante es que cojan textura pero no color.
Pasado ese tiempo, dejamos enfriar por completo sobre la misma placa de horno.
Si no se va a preparar el mismo día las conservaremos en un táper.

El relleno

12 fresas aproximadamente
4 cucharadas generosas de crema para untar de moca, chocolate….
2 cucharadas de leche

Lavamos bien las fresas. Les quitamos el rabito y las cortamos en rodajas gruesitas. Reservamos
Disponemos la crema de chocolate o moca en un cuenco con la leche y le damos un golpe de calor de 30 segundos en el microondas, lo cual nos deberá bastar para que removiendo un poco liguen ambos ingredientes formando una salsa espesa. Dejamos que temple.
Colocamos los discos inferiores (los que no sean tan bonitos) sobre el plato o bandeja donde los vayamos a servir.
Cubrimos con una capa generosa de salsa para, a continuación colocar las rodajitas de fresa. Por último, tapamos con otro disco de merengue y servimos en seguida.

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