miércoles, 22 de enero de 2014

Pho de pollo, una sopa de fideos estilo vietnamita

 

El otro día mientras daba la primera vuelta de reconocimiento por el buffet desayuno de un hotel de 4 estrellas aquí en Mallorca, pensé estar viviendo la peor de las pesadillas cuando, junto al pan vi dos enormes boles llenos de una pasta anaranjada que pretendía ser para hacer pa amb oli (o pa amb tomàquet -¡qué narices es eso de tumaca!-)
Puedo llegar a entender que en la tierra donde crece una de las mejores variedades de tomate para restregar en el pan – el de ramellet- se recurra al tomate rallado, pues es más económico y permite racionalizar mejor el fruto -y eso que el de ramellet no se deja la piel en la miga, pero sí toda la pulpa… ¡es que es perfecto!-, pero que presenten al respetable ese batido que me jugaría el tipo a decir que era de lata me parece una vergüenza, sobre todo cuando el 90% de los que allí desayunaban eran mallorquines.
Ello me recuerda que no hace mucho, mientras disfrutaba de un delicioso llonguet tostadito con tomate en Socors, 23, mi compañera de trabajo, Teresa, me comentaba que ella siempre desayuna en bares y que no dudaba en dejar de ir a todo aquel en que osaban a servirle una rebanada de baguette precongelada pintada con tomate de lata.
Y es que incluso con las cosas más sencillas es fácil meter la pata para ahorrar unos céntimos o por la más pura desidia.






Hoy os propongo una sopa vietnamita que habitualmente se prepara con caldo de ternera, pero que yo he preparado con pollo. Muy ligera y fresca gracias a los brotes de soja, zanahoria rallada y las hojas de cilantro y menta que uno se sirve a voluntad.
Además me he permitido la licencia de saltear una pechuga a la plancha, que aunque servida dentro del caldo, se puede bañar en una sencilla salsita a base de Nuoc nam (la podéis encontrar incluso en Alcampo), zumo de lima, guindilla y ajo.

Para 2 personas
1l de caldo de pollo
2 cucharadas de jengibre fresco
¼ de cebolla o 1 cebolleta
2 estrellas de anís
2 clavos de olor
1 rama de canela
1 taza de zanahoria en juliana
1 taza de brotes de soja
2 rama de cilantro fresca
2 rama de menta fresca
½ guindilla
1 pechuga de pollo
1 cucharadas de Nuoc nam (salsa de pescado)
80g de fideos de arroz
Sal

Quitamos las capas exteriores de la cebolla y la cortamos en juliana. Retiramos la piel del jengibre y lo cortamos a rodajas.
Los sofreímos ambos en una cazuela, pero sin aceite. Lo haremos a fuego vivo y removiendo constantemente, para que no se nos queme a la primera de cambio. Cuando esté bien pochada la cebolla y haya cogido un tono caramelo, añadiremos el caldo, la rama de canela, las estrellas de anís y el clavo. Cocemos durante unos 30 minutos. Pasado ese tiempo, colamos el caldo, le añadimos 2 cucharadas de nuoc nam, y lo reservamos.
Entretanto, troceamos la pechuga de pollo en finas lonchas y las hacemos a la plancha con un hilillo de aceite. Las reservamos.
Lavamos las hojas de menta y cilantro y escurrimos bien. Reservamos.
Lavamos la guindilla y cortamos en finas rodajas. Reservamos.
Ponemos agua a hervir en una cazuela. Cuando llegue a ebullición, introducimos los fideos de arroz, tapamos y apagamos el fuego. Pasados unos minutos, los escurrimos bien.
Repartimos los fideos en 2 boles, en los que también repartiremos el pollo, soja, zanahoria, guindilla, unas hojas de cilantro y de menta. Si se prefiere, se pueden poner estos ingredientes en la mesa, para que así cada comensal se añada según sus preferencias.
A continuación regamos con el caldo, que habremos calentado si fuera necesario, y servimos junto a la salsa, en la que podremos ir mojando el pollo.

La salsa
1 cucharadas de vinagre de arroz
2 cucharadas de Nuoc nam (salsa de pescado)
½ lima
1 cucharada de azúcar
¼ de guindilla sin semillas
1 diente de ajo

Pelamos el diente de ajo y lo troceamos para que no se nos rebele demasiado al machacarlo en el mortero junto a la guindilla y el azúcar, lo cual haremos hasta que se forme una pasta basta, momento en el que agregaremos el zumo de la lima, el vinagre y el nuoc nam. Removemos con la misma maza del almirez hasta que se ligue. Y ¡lista para servir!

 

 

 

 

1 comentario:

  1. Me encanta la cocina oriental!!! Me quedo por aquí a ver tus recetillas. Biquiños

    ResponderEliminar

¡Gracias por visitar Un hervor!