jueves, 4 de abril de 2013

Cialzons de requesón con manzana y salsa de nueces



Si bien los últimos años, cuando llega el momento de hacer los robiols -dulce típico de Semana Santa en Mallorca-, he tendido a reducir la variedad a los que realmente gustan: cabello de ángel, confitura de albaricoque y Nutella para una servidora, este año también preparé algunos de requesón. Como no fueron muchos, me sobró gran parte así que, aunque en un principio se me antojaba preparar una lasaña vegetal, al final, tras un vistazo a El gran libro de la pasta y los cereales, de Liliana Lombardi, me enamoré de estos cialzons por su forma, similar a la de los cocarrois.
Inicialmente los iba a rellenar siguiendo la receta de los casonziei de Belluno, con espinacas, el requesón y canela, entre otras cosas pero, cuando abrí un cajón de la nevera y vi una solitaria manzana cambié de opinión.
Y nada que ver: bacon, haba de tonka, cebollino y una salsa de nueces -aprovechando también un tarro de mascarpone que rondaba por la nevera- han dado como resultado este plato con el que me estreno en el mundo de la pasta.




 
Para 4 personas 

El relleno
330g de requesón
1 manzana verde
3 lonchas finas de bacon
1 cebolleta pequeña
10 hebras de cebollino
1 huevo
2 cucharaditas (de postre) de Grana Padano rallado
1/3 de haba de tonka rallada
Sal

Pelamos la manzana y, sin más sentimentalismo, desechamos el corazón con sus semillas y la cortamos a daditos.
Retiramos las hojas exteriores de la cebolleta y le cortamos la peluquita. La lavamos y la troceamos pequeña. Lavamos el cebollino y lo troceamos también.
Cortamos las lonchas de bacon en cuadraditos.
Ponemos la sartén al fuego con un hilillo de aceite y sofreiremos a fuego lento el bacon, unos cinco minutos, a continuación, añadimos la manzana y la cebolleta. Salamos con una pizca de sal y removemos cada cierto tiempo para que no se pegue.
Pasados 5 minutos, condimentamos con el haba de tonka rallada y, cuando la manzana esté empiece a tomar un color caramelo, apagamos el fuego.
En un lebrillo, batimos el huevo y procedemos a mezclar con el requesón. Cuando esté bien amalgamado, será el momento de  agregar el combinado de manzana con bacon. Mezclamos cuidadosamente, para que los daditos de manzana no se deshagan. Por último, añadimos el cebollino. Dejamos reposar durante algunas horas.


Los cialzons
4 huevos
400 g de harina
4g de sal

Disponemos la harina en un lebrillo, hacemos un cráter en el centro para introducir los huevos y la sal. Removemos, bien con espátula, bien con las manos, hasta que toda la harina se haya humedecido y compactado formando una bola. Trabajamos sobre la mesa la bola durante unos diez minutos y la dejamos reposar unos 30 minutos dentro del lebrillo cubierta por un trapo.
Pasado ese tiempo, enharinamos la superficie de trabajo y procedemos a extender la masa con la ayuda de un rodillo. Si no se dispone de mucho espacio, lo mejor es dividir la masa en dos.
La estiramos  bien fina, para evitar que se pegue, no está de más cada cierto tiempo rotar 90° la plancha de masa.
Con un cortapastas redondo, según el tamaño que deseemos –yo utilicé uno de 6 cm, pues un tamaño menor tampoco aporta gran diferencia más allá de alargar la faena-, cortamos un aro, disponemos en el centro una cucharadita (de postre) rasa de la mezcla de requesón. Doblamos el aro haciendo coincidir los extremos y sellamos sobre la mesa de trabajo apretando con la yema del dedo. Para hacer el cierre encadenado, sosteniendo la empanadilla con una mano, pellizcaremos primero y doblaremos al bies hacia adentro. Volvemos a pellizcar a ras del doblez anterior y volvemos a doblar al bies y así hasta completar todo el borde del cialzion.
He de reconocer, que lo más complicado de todo el proceso fue el conseguir una nueva plancha de los recortes de las primeras, pues la masa había perdido toda elasticidad es algo que debo investigar un poco más.
Dejamos reposar una hora o conservamos en un táper. En caso de que los tengamos que apilar, entre capa y capa pondremos una hoja de papel de horno.

 
La salsa
100g de nueces peladas
¼ de taza de aceite de oliva virgen
1 diente de ajo pelado
¼ de cucharadita (de postre) de guindilla en copos
8 hebras de cebollino
Sal

Picamos las nueces junto al ajo, en aceite de oliva, la guindilla y una pizca de sal. Si lo hacemos en el mortero, empezaremos por machacar el ajo con las nueces y la sal, para cuando ya sea picadillo agregar el aceite y la guindilla.
Por último, añadimos el mascarpone y el cebollino picado.

 El plato
Cocemos los cialzons en abundante agua con sal y un chorrito de aceite entre 10 y 15 minutos.
Servimos con la salsa de nueces.

1 comentario:

  1. Que ricos la combinación de bacon y manzana debe ser espectacular!Y esa salsita es para mojar pan y no dejar nada!!!
    Un beso!
    Noemi de Merengue y Frambuesa

    ResponderEliminar

¡Gracias por visitar Un hervor!