martes, 24 de abril de 2012

Alitas de pollo al horno



Cuando se trata de ahorrar, a veces basta con pequeños gestos y el congelador de aliado. Buen ejemplo de ello es el pollo, que comprado entero puede salir a menos de 2 el kg frente a los 4€ el kg que podemos llegar a pagar si compramos las pechugas por separado.
Normalmente, despiezo el pollo -acción que no me lleva más de 5 minutos- y hago bolsitas con las pechugas, los contramuslos y las alitas, mientras que con la carcasa hago un buen caldo añadiendo media gallina, los higaditos, las patas y las mollejas.
De este modo, siempre tengo a mi disposición algo de pollo con el que preparar unos pinchitos, el relleno para unos tacos o alitas con las que distraerse en el descanso de un partido de fútbol.
La ventaja de las alitas al horno es que se pueden preparar con antelación sin que pierdan su punto, a diferencia de las fritas que se han de cocinar al momento si se quieren crujientes.

Para un aperitivo para 2 personas
6 alitas de pollo
1 cucharada de aceite de sésamo
4 cucharadas de soja dulce (la de Heinz es la que mejor resultado da)
El zumo de ½ limón
1 cucharadita de pimienta cayena

Adobamos las alitas con todos los ingredientes y las dejamos macerar toda una noche, como mínimo.
Las horneamos durante 30 minutos a 220º (según el horno) hasta que queden bien tostadas y servimos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

¡Gracias por visitar Un hervor!