miércoles, 21 de marzo de 2012

Sopa de tortillas




La sopa de tortilla es el primer plato con el que me he lanzado tras mi viaje a México. Allí no lo probé, pero el último día vi cómo se lo servían a otra persona y me hizo “tilín”.

Por si no fuera suficientemente potente, originalmente lo sirven con crema (nata líquida), pero para mi gusto es suficiente con el queso, otro detalle que he modificado al optar por el de cabra.

El epazote, una hierba aromática muy utilizada en la región en sopas, guisos o quesadillas, le da un punto muy especial, pero soy consciente de que puede ser un poco complicado conseguirla aquí en España (en Barcelona la encontramos en Puerto Latino, en el mercado de la Boquería, o en México con sabor).
Intentando encontrar alguna aromática similar, reconozco que su olor me resulta familiar, pero se me hace tremendamente complicado encontrar un sustituto, de hecho son interminables los debates en la blogosfera que determinan tajantemente que no hay ninguno, pero yo creo que con orégano podríamos acercarnos al resultado -¡ojo! Hablamos de un plato donde no es la base-
Si bien lo ideal es hacer uno mismo tortillas de maíz y cortarlas en tiras antes de freírlas, tampoco es mala idea facilitarnos un poco la vida de vez en cuando y abrir una bolsa de totopos que disfrutaremos haciendo añicos en nuestro plato a modo de picatostes.

Para 4 personas
3 tomates de pera maduros  
1 cebolla mediana
1 diente de ajo
3 chiles chipotle o 4 ñoras
3 cucharadas de aceite de oliva
750 ml de caldo de pollo intenso
1 cucharadita de epazote
Totopos o triángulos de maíz
½ aguacate
Maíz dulce
Queso fresco de cabra



Con los dedos abrimos los chiles y les retiramos las pepitas y las vetas. Mejor hacerlo cuidadosamente, ya que si se nos rompen luego será más complicado quitarles la piel. Los ponemos a hervir con una taza de agua durante unos 20 minutos.

Sacamos del agua –la cual reservaremos- los chiles y, con la hoja de un cuchillo, retiramos la pulpa colocando el pimiento con la parte de la piel contra la tabla y rascando con el filo.

Pelamos los tomates, la cebolla y el ajo y los trituramos junto con la carne de los chiles hasta que no quede ni rastro de las semillas del tomate.

En una olla calentamos el aceite y sofreímos la salsa al tiempo que removemos constantemente, sobre todo porque salpica como el demonio, durante unos 20 minutos.

Pasado este tiempo, salamos y añadimos el caldo de pollo, el agua donde hemos hervido los chiles y el epazote. Dejaremos cocer a fuego moderado durante 15 minutos.

Mientras termina de cocer la sopa, cortaremos el medio aguacate a cubitos pequeños y desmenuzaremos el queso con ayuda de un tenedor.

Una vez en la mesa, cada comensal se servirá aguacate, queso, maíz y totopos al gusto.

3 comentarios:

  1. Pués la verdad, es que merecería la pena buscar los ingredientes poco habituales, porque tiene una pinta estupenda..¡¡
    Apuntada queda. Bss¡¡

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  2. Soy mexicana y te puedo decir que sin el epazote queda para chuparse los dedos... es mas, cuando vivia en Mexico nunca le ponia epazote y era riquisisima.
    Ya me has antojado y mucho mucho.
    Becky

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  3. 3sto0 eztaA cag@do0 !!! JAJAAAAA Y ANA CRUZ NO SEAS PANQUE X FA

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