jueves, 7 de julio de 2011

Pink Velvet Cupcakes con crema de anchoas

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El Red Velvet Cake siempre me ha fascinado. Nunca había sido de colorines en la comida, pero al leer que en tiempos de penurias se usó en su elaboración la remolacha me hizo gracia.

Dando vueltas a hacer una versión aperitivo de esta tarta, me puse a investigar un poco y resultó decepcionante para mí no encontrar apenas recetas que incluyeran el tubérculo, y no entendía para qué tanto colorante artificial teniendo uno potente natural (a juzgar por cómo le quedan a una las manos tras toquetearla un poco).
Como una es terca, me puse manos a la obra: remolacha que no falte y colorante "¿para qué?, si esto tiene un color de película en technicolor". Para mi decepción -también contrariedad-, al salir del horno mis cupcakes red velvet tenían un desvaído tono fucsia por fuera ¡y blanco por dentro!
Se me cayó un mito, pero no por ello renuncié, ya que el sabor de aquellos "white velvet" junto con la crema de anchoa era un interesante contraste.
Para mi segundo intento, hice dos añadidos: el mascarpone que utilizaría para la crema, lo empleé también para la masa, y colorante -no tuve más remedio-, aunque parece ser que nunca es suficiente...
Así nacieron estos Pink Velvet cupcakes con crema de anchoas, no por ello menos queridos... es decir buenos.

El cupcake Pink Velvet

70g de puré de remolacha cocida
25g de mascarpone
10g de harina de trigo
10 gotas de colorante alimentario rojo
1 huevo

Precalentar el horno a 200º.
Mezclar la yema del huevo con el puré de remolacha y el mascarpone. Una vez formada una crema homogénea, agregar la harina y mezclar bien.
Montar la clara de huevo a punto de nieve. Agregar a la crema de remolacha y, con movimientos envolventes, mezclar hasta que estén bien ligadas.
Repartir en moldes de papel (en este caso tamaño trufa y éstos a su vez protegidos por un molde de silicona o metálico del mismo tamaño) y hornear durante 10 minutos o hasta que, al introducir un pincho en el centro, éste salga limpio.
Al sacar del horno, sacar los cupcakes de los moldes de silicona antes de que se enfríen, ya que, de por sí, la remolacha aporta mucha humedad.

La crema de anchoa

45g de anchoas en aceite
35g de mascarpone
25g de mantequilla a temperatura ambiente

Con la batidora de brazo hacemos una crema fina de las anchoas con la mantequilla.
Batimos el mascarpone con las varillas para que pierda consistencia y, a continuación, le vamos agregando la crema de anchoas mientras con una lengua removemos de forma suave y envolvente. Podríamos pensar que es más sencillo batir los tres ingredientes con la batidora de brazo, pero corremos el riesgo de que el mascarpone se corte.
Llenamos una manga pastelera con la mezcla y decoramos generosamente los cupcakes.
Se conservan en buen estado hasta tres días en un táper en la nevera, aunque es cierto que la cápsula de papel queda algo más húmeda de lo normal. Lo ideal es sacarlos del frigorífico unos minutos antes de servirlos. ¿Con una copita de cava quizás?





3 comentarios:

  1. Esto tiene tremenda pinta!!!...

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  2. Qué original!!! Y te han quedado preciosos, por no decir el bocado delicioso que debe ser. Un beso

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  3. ¡Grácias por vuestras palabras!
    Espero poder seguir sorprendiendo y dando ideas...

    Besos,

    Lydia

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