lunes, 11 de julio de 2011

Boquerones marinados con lima y albahaca

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Como me gustan mucho los boquerones, siempre peco de comprar en exceso, lo cual provoca que pueda pasar varios días bajo la dieta del boquerón. Usualmente los adobo en vinagre, para, antes de servir, aliñar con aceite, ajo machacado

Lo que no recuerdo, es haber probado nunca un boquerón decente fuera de casa. De hecho los evito todo lo que puedo, pues cuando uno observa las vitrinas de tapas, lo que aparecen son unos boquerones fosilizados, tiesos y blanquecinos como un enterramiento en cal viva, lo cual le quita las ganas a cualquiera.
De aperitivo, sobre una tostada con queso de cabra, sobre una coca de verdura o en tempura ligera… tenerlos en la nevera te sacan de más de un apuro y te matan más de un gusanillo mientras se termina de cocer ese arroz.

500g de boquerones

1 cebolleta
Aceite de oliva virgen
1 lima
Granos de pimienta
Hojas de albahaca
Sal

Despojamos los boquerones de cabeza, tripas y espina, les pasamos un agua para terminar de eliminar las escamas y restos de vísceras. Dejamos escurrir.
Cortamos la parte blanca de la cebolleta a aros finos y los ponemos en remojo.
Lavamos bien la lima y con un rallador -o la cuchilla de la juliana fina de la mandolina-, extraemos la ralladura de la piel. Escurrimos los aros de cebolla.
En una bandeja o bol, colocamos una primera capa de boquerones con la parte de la piel hacia arriba. Salamos con una pizquita de sal, repartimos unos granos de pimienta negra, dos o tres hojas de albahaca –que habremos limpiado bien previamente-, unos aros de la cebolleta y espolvoreamos con ralladura de lima. Ponemos una segunda capa de boquerones y repetimos operación con los condimentos.
Cuando ya hayamos colocado todos los boquerones, exprimimos el zumo de la lima y añadimos aceite –despacio, para que vaya rellenando los huecos entre capas- hasta que cubra la totalidad de los boquerones. Sacudimos en horizontal el recipiente para que se asienten bien los filetes y el aliño llegue a todas las esquinas y tapamos.
Refrigeramos al menos 4 horas.
Para los amantes del ácido, antes de servir se puede añadir un chorrito más de lima.

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